Siguiendo las huellas del judío Jesús

No cabe duda que el cristianismo como conjunto religioso, ha logrado descontextualizar la figura, la obra y el mensaje de Jesús. Le ha vestido de cultura griega y romana y le ha cristianizado, separándole de la Cultura del Reino. Después de más de dos mil años, la gran tragedia en el debilitado cristianismo, sigue siendo el haber desgajado a Jesús de su identidad judía. Jesús nació como judío, vivió como judío, murió y resucitó como judío. Todo el mensaje, las enseñanzas y las profundas interpretaciones de la Escritura, salieron de fuentes judías. Tanto de la Torá, la Escritura, como de la sabiduría propia del pueblo de Israel. Enseñanzas propias de su contexto y del bagaje espiritual que representaba las exposiciones rabínicas del momento. Todo cuando enseñó el Mesías, forma parte del contexto, cultural y religioso del Judaísmo, entendido este como las enseñanzas reveladas en la Escritura y que aportaron durante los siglos anteriores a la venida prometida de Jesús. Se nos ha trasmitido una imagen distorsionada de Jesús, que durante siglos ha ido perdiendo nitidez, desapareciendo cada vez más, si no totalmente el “Judaísmo de Jesús”. Desde este artículo iremos tratando de contextualizar la figura, la obra y el mensaje de Jesús, aportando los datos históricos, biográficos y evidentemente bíblicos, de su Judaísmo. Queremos devolver la honra a quien la tiene, tal como nos manda la Escritura. Tenemos que reconocer que las enseñanzas de Jesús son herencia del Judaísmo, que el mismo representa como el Mesías Prometido. Queremos devolver al Pueblo de Israel la honra de aquel judío, por el cual hoy tenemos vida eterna y la posibilidad de ser Ciudadanos del Israel de Dios. Por medio de la fe en el Mesías, hemos sido hechos linaje de Abraham, y por tanto herederos de las promesas, las bendiciones y las responsabilidades, que Dios ha dado a su Pueblo Israel. El Proceso de Conversión, nos enseña a discernir la identidad espiritual, las raíces de nuestra fe y el Judaísmo de Jesús. Dios creó una nación, que debía servir de modelo a las demás naciones. Les dio Leyes, Mandamientos, Preceptos y Enseñanzas Prácticas, que le distinguirían del resto de los pueblos. Les prometió que les enviaría al Mesías, para mostrar al pueblo de Israel primero y a los gentiles después, el Camino de la Salvación. "Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra." (Romanos 13.7).